sábado, febrero 25, 2006


"Hablemos mientras se pueda, amemos mientras estemos, abramos el corazón mientras vivamos;
No digamos ni una sola palabra de la que podamos arrepentirnos, cuando ya sea tarde.
...Porque cada palabra, puede ser la última,
Porque cada encuentro, encierra una despedida;
Aprendamos cuando callar, mientras estemos a tiempo"...

("Si para todo hay término y hay tasa/ y última vez y nunca más y olvido/ ¿ quién nos dirá de quién, en esa casa,/ sin saberlo, nos hemos despedido?") Borges (Límites)

6 comentarios:

MentesSueltas dijo...

Soy del 70, la década que desperté a mi adolescencia. Como dijo alguien “Década infame que cambio al mundo, donde Sandro enloquecía a las muchachas y la policía a los muchachos, década en que a nadie se le hubiese ocurrido pedir, que no bombardeen Buenos Aires...”
Un abrazo.
MentesSueltas

Avalancha dijo...

Esta foto gano en un concurso!!!

Ana dijo...

"Son tan hermosas que las quiero poner en mi poema. Las agarro al vuelo cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas... Y entonces, las revuelvo, las agito, me las bebo, las trituro, las libero, las emperejilo...

Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola.

Todo está en la palabra. Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se colocó dentro de una frase que no la esperaba...

Tienen sombra, transparencia, peso, plumas. Tienen todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto trasmigrar de patria, de tanto ser raíces... Son antiquísimas y recientísimas. Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada..." (Pablo Neruda)

Son poderosísimas; hasta pueden abrazar.

Rochi dijo...

"aprendamos cuando callar" esa es para mi, sería mas feliz si fuera menos impulsiva?

incondicional dijo...

Con los años voy aprendiendo a callar, me cuesta, soy impulsiva y visceral por naturaleza pero la vida me va enseñando, además de una frase muy cierta ..."el que dice todo lo que quiere, debe escuchar lo que no quiere"...

Adoro a Borges, el poema Ausencia , lo tuve mucho tiempo pegado en una pared de mi oficina.

Me encantan tus visitas los fines de semana.
Un abrazo sincero y un besín desde Asturias.

Anónimo dijo...

..Y es que todavia me queda aprender tanto... que se confunde mi hoy con lo que siento mañana.


.Hoy es la primera vez que me siento a tiempo...


Te mando un beososossote grande... muy grandee... de esos que se dan con los ojos.

LACOLO